L os conflictos en el uso del suelo, la migración poblacional, la especulación de precios en la propiedad raíz y el impacto ambiental de los proyectos de vivienda, son una muestra del fenómeno de desconcentración urbana que se ha dado en Colombia durante los años recientes.
El hecho es más notorio en las ciudades intermedias. En la capital caldense, por ejemplo, el modelo expansionista (iniciado en los años 60 e intensificado en los 90) saturó la ciudad y ha llevado a crear, en la actualidad, un nuevo proceso de desplazamiento hacia las zonas rurales en búsqueda de mejores condiciones de hábitat y calidad de vida.
Este es uno de los hallazgos del proyecto de investigación Tendencias de organización espacial y de crecimiento en la construcción de vivienda en zonas suburbanas de la ciudad de Manizales, liderado por los investigadores Edisson Castro Escobar y Claudia Munévar, con la asistencia de Marisol González, de la Universidad de Manizales.
El estudio analizó y comparó los flujos migratorios del país, los cambios sociales y culturales que se generan a partir de dichos procesos, además de buscar oportunidades para aplicar herramientas de planificación urbana que han sido omitidas.
Castro explicó que la saturación en las zonas centrales genera deseconomías de escala; es decir, un desequilibrio entre las ventajas de la aglomeración en las ciudades y los efectos colaterales en la calidad de vida, el medio ambiente y las condiciones de hábitat. Esto estimula la desconcentración urbana o contraurbanización, comportamiento planteado por el estadounidense Brian Berry en 1980.
El caos de las urbes lleva a que la población se desplace a los municipios o zonas rurales vecinas, de ahí que sean los municipios aledaños a la capital (por lo general, integrantes de las áreas metropolitanas) y los lugares rurales los que adquieren otras funciones: “Por ejemplo, en cuestiones de picnic, de condominios campestres y de centros recreacionales, de ese tipo de cosas en el que el desarrollo de la vida se empieza a mover de las zonas centrales hacia las zonas conurbadas”, aseguró el investigador.
Como producto de la presión demográfica en las ciudades capitales y el uso del suelo, aparecen problemas de inseguridad, tráfico, contaminación y otros factores que empiezan a afectar la calidad de vida de los ciudadanos y los llevan a buscar otras posibilidades diferentes a las laborales, económicas y políticas en sus sitios de vivienda. La necesidad ahora es estar entretenidos y relajarse. “Este fenómeno, que se da en la era posindustrial, se conoce como la ciudad del ocio. Ya no es la ciudad comercial o industrial la que nos interesa, sino la que tiene espacios de recreación, espacios más tranquilos para caminar”, señala Castro.
De nuevo, al hablar de calidad de vida, son las ciudades intermedias las más buscadas. En el caso de Caldas, aparecen en el radar los municipios de Villamaría, Neira y Chinchiná como destinos de residencia cercanos a la urbe principal. Lo mismo sucede en otras regiones conurbadas del país; es decir, ciudades o municipios que por sus características y crecimiento se fusionan, como Medellín y el Valle de Aburrá, Bucaramanga, Pereira, Barranquilla, Cali, y especialmente, en Bogotá y los municipios que rodean la capital.
De nuevo, al hablar de calidad de vida, son las ciudades intermedias las más buscadas. En el caso de Caldas, aparecen en el radar los municipios de Villamaría, Neira y Chinchiná como destinos de residencia cercanos a la urbe principal. Lo mismo sucede en otras regiones conurbadas del país; es decir, ciudades o municipios que por sus características y crecimiento se fusionan, como Medellín y el Valle de Aburrá, Bucaramanga, Pereira, Barranquilla, Cali, y especialmente, en Bogotá y los municipios que rodean la capital.
precios de los predios. “Si usted tiene un lote en San Peregrino, vereda cerca de Manizales, que hace un par de años valía 10 millones de pesos, por esa dinámica de desconcentración urbana, se ha multiplicado el precio, y en 5 o 10 años el crecimiento puede ser del 500, 700 y hasta 900 %”, explicó Castro.
Esos cambios en los precios inmobiliarios es lo que se conoce como plusvalía, y aunque tiene una naturaleza legal, también termina afectando otros aspectos sociales y de interés común. Como consecuencia, hay un intercambio poblacional. La gente se va de la ciudad, descubre proyectos atractivos en la zona rural, generan una presión y quienes estaban allá, se van para la ciudad o para otras partes. Esto ocurre por dos motivos principales: el campesino se ve tentado a vender su predio porque ahora se valorizó, pero si se queda, ya no es rentable para él, porque a causa de ese cambio urbanístico, los impuestos prediales suben.
“En Colombia hay una regulación, pero la aplicación no se da. Dentro de nuestra indagación, podemos concluir que ni siquiera hay una comprensión real sobre el concepto”, aseguró Claudia Munévar, coinvestigadora del proyecto. De igual forma, indicó que a pesar de ser un mandato constitucional desde 1991 y legal desde 1998, de las 32 ciudades capitales que en Colombia deberían aplicar esta figura, solo ocho la tienen regulada. “Se regulen o no, las plusvalías se generan porque están relacionadas con el crecimiento urbano”, enfatizó.
Además de tres artículos publicados en revistas especializadas, como fruto de la investigación, y otros en proceso de publicación, los investigadores destacan los avances en apropiación social del tema, pues tuvieron la oportunidad de trabajar con colectivos locales como Subámonos al bus del POT (Plan de Ordenamiento Territorial) y entidades como la Cámara Regional de Construcción en Caldas (Camacol).
Título de investigación:
Tendencias de organización espacial y de crecimiento en la construcción de vivienda en zonas suburbanas de la ciudad de Manizales.
Investigadores principales:
Universidad de Manizales, Edisson Castro Escobar, Claudia Alexandra Munévar Quintero, Marisol González González.
Período de investigación:
2016 – 2018
Financiación:
Universidad de Manizales
Revista de comunicación científica de la Universidad de Manizales adscrita a la Dirección de Investigación y Posgrados.
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