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Monos nocturnos, guardianes de los bosques

Monos nocturnos, guardianes de los bosques

E

n Manizales se ha identificado el Aotus lemurinus, un pequeño mono, conocido como mono nocturno o marteja. Un animal que vive en familias de 5 o 6 individuos y que ha aprendido a convivir con el ser humano en los bosques periurbanos. 

Esta curiosa e importante familia de monos se ha convertido en emblema para el cuidado de la biodiversidad y el mantenimiento de los diferentes territorios en donde espacios mínimos para el desarrollo de estos animales es esencial para que sigan cumpliendo con sus servicios ecosistémicos, pero la pérdida de los bosques, electrocuciones, ataques de perros y otros ponen en jaque la supervivencia de esta especie que convive con todos los manizaleños y, en especial, con la comunidad de la Universidad de Manizales.  

La conservación de la biodiversidad es un mecanismo que busca no solo cuidar lo que queda de la flora y fauna sino, al mismo tiempo, brindarle una oportunidad a las nuevas generaciones para que puedan vivir en un mundo viable. La crisis climática que nos afecta a todos es una realidad que año tras año se incrementa, a pesar de las diferentes apuestas por solventar dicha situación. 

Los monos nocturnos duermen aproximadamente 17 horas al día durante las horas del día. Son los únicos primates en realidad nocturnos. Se refugian la mayor parte del día en huecos de árboles o vegetación densa para evitar depredadores y ahorrar energía. Foto por Alejandro Jiménez.
Los monos nocturnos duermen aproximadamente 17 horas al día durante las horas del día. Son los únicos primates en realidad nocturnos. Se refugian la mayor parte del día en huecos de árboles o vegetación densa para evitar depredadores y ahorrar energía. Foto por Alejandro Jiménez.
Los monos nocturnos son monógamos, suelen descansar en grupos familiares. Su actividad se ajusta a la luz de la luna; son más activos durante las noches de luna llena y menos activos en noches cerradas. Sus grandes ojos están adaptados para cazar y poder moverse rápido en la oscuridad absoluta, aunque no tienen muy buena visión. Foto por Alejandro Jiménez.
Los monos nocturnos son monógamos, suelen descansar en grupos familiares. Su actividad se ajusta a la luz de la luna; son más activos durante las noches de luna llena y menos activos en noches cerradas. Sus grandes ojos están adaptados para cazar y poder moverse rápido en la oscuridad absoluta, aunque no tienen muy buena visión. Foto por Alejandro Jiménez.
Los monos nocturnos proveen servicios ecosistémicos clave al actuar como dispersor de semillas, controlan plagas, son bioindicadores de salud de los bosques, cumplen un muy importante rol en la cadena trófica, y finalmente, representan la biodiversidad. Foto por Alejandro Jiménez.
Los monos nocturnos proveen servicios ecosistémicos clave al actuar como dispersor de semillas, controlan plagas, son bioindicadores de salud de los bosques, cumplen un muy importante rol en la cadena trófica, y finalmente, representan la biodiversidad. Foto por Alejandro Jiménez.
El mono nocturno (Aotus lemurinus) contribuye a la conservación del territorio ambiental de los alrededores de la Universidad de Manizales, por lo cual se ha convertido en un ícono para la formación de una cultura ambiental en la comunidad universitaria y su entorno. Foto por Alejandro Jiménez.
El mono nocturno (Aotus lemurinus) contribuye a la conservación del territorio ambiental de los alrededores de la Universidad de Manizales, por lo cual se ha convertido en un ícono para la formación de una cultura ambiental en la comunidad universitaria y su entorno. Foto por Alejandro Jiménez.

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