Por: Alejandro Jiménez
El sendero ecológico de la Universidad de Manizales concentra una alta diversidad biológica en un área de bosque húmedo, ubicado entre los 2.096 y 2.134 metros de altitud. En este espacio, investigaciones científicas han identificado al menos 47 especies de flora y una amplia diversidad de fauna vertebrada, una pequeña fotografía de la biodiversidad caldense.
El estudio Valoración ecológica y económica de los servicios ecosistémicos, liderado por el doctor en Desarrollo Sostenible y profe de la Universidad de Manizales, Luis Alberto Vargas Marín, establece que servicios como la biodiversidad, el control de erosión y el avistamiento de aves alcanzan niveles altos de priorización, con valores altos en importancia ecológica.
A su vez, el monitoreo de fauna realizado por la bióloga Karen Castañeda Peláez registró 63 especies de aves, distribuidas en 10 órdenes y 23 familias, lo que confirma la riqueza biológica del área. Sin embargo, este ecosistema también enfrenta presiones. Estudios técnicos sobre amenazas, liderados por el arquitecto Mauricio Jaramillo Hernández, evidencian riesgos asociados a movimientos en masa, propios de un territorio con alta pendiente y condiciones geológicas complejas .
Esta galería propone leer el territorio más allá de lo visible: entender sus datos, sus tensiones y su valor ambiental en un contexto de creciente presión urbana.
Revista de comunicación científica de la Universidad de Manizales adscrita a la Dirección de Investigación y Posgrados.
© 2024 Universidad de Manizales Todos los derechos reservados
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